Día de la Mujer y por qué el feminismo no es una mala palabra




Se acerca el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) y aunque anteriormente he escrito expresando más que nada que no es día de felicitar, festejar o hacer poesías a lo 'hermoso que es la mujer', sino para reflexionar, recordar y exigir se terminen las desigualdades que existen en pleno siglo 21 contra la mujer, hoy además quiero hablar de una ideología que para muchos pareciera ser una mala palabra: el feminismo.

Siempre me he considerado feminista, incluso cuando no conocía en toda su amplitud el significado completo del movimiento (les digo a las 14 años, cuando difícilmente tenía acceso a información histórica sobre cómo surgió este movimiento, qué pedía, cuáles fueron sus luchas iniciales, cuáles eran sus luchas actuales en ese momento, muchas décadas después de su surgimiento, etc.)

Pero es que viviendo como mujer y además, viviendo como mujer en una región habituada al acoso, a la violencia contra la mujer, a la desigualdad sistemática, no podía sino percibir estas inequidades, quizá un poco instintivamente y con menos conciencia, pero percibirlas y oponerme a ellas.

Porque sólo quien vive en una situación y en un ambiente de desigualdad, incluso aunque no lo padezcan en sus formas más terribles, puede testificar que sí, que sigue existiendo esa desigualdad, señalar sus manifestaciones, expresar cómo le afecta a ella o él personalmente y a sus congéneres que viven la misma condición (así hablemos de sexismo, racismo, homofobia, el tipo de discriminación que gusten). Es decir, sucede con todas las desigualdades: quienes viven una situación de privilegio difícilmente perciben que existen esas desigualdades sistemáticas, quienes están padeciendo la desigualdad por supuesto que las señalan y piden que se termine.

Y pues habría que clarificar que el feminismo expresa que con lo que se quiere terminar es esa situación en que, dependiendo de tu género, se vive una situación de privilegio automático (ventajas automáticas), otorgado sin requisitos, tan normalizado que quienes lo disfrutan no lo perciben, o una situación donde por su género algunas viven un diferente trato, perciben diferente sueldo, tienen diferente educación, diferente vida social, incluso diferente alimentación, sus expresiones son minimizadas o totalmente descalificadas, se le violenta en muchas maneras: emocional, psicológica, físicamente, incluso se le mata por ser mujer.

Que se quiera igualar el terreno, que un género no viva todas las desigualdades mientras que el otro tiene todos los privilegios eso es lo que busca el feminismo.

Y es que este sistema patriarcal tiene consecuencias no sólo para esas mujeres en lo individual, sino en general, en muchos aspectos, culturales, sociales, emocionales, incluso para la economía, por ejemplo, porque la desigualdad en el acceso a posibilidades económicas perjudica al avance económico general, no sólo a las mujeres que lo padecen. Su posibilidad de aportar al Producto Interno Bruto de sus países se reduce en una gran proporción, con lo cual donde existen más mujeres en pobreza y con baja educación se está desperdiciando la posible aportación que más de la mitad de la población puede darle.

Así, es curioso que quien no se informa y sólo percibe muy superficialmente lo que cree que es feminisimo se oponga a él o prefiera distanciarse (como mujeres) a ser etiquetada como feminista. Muy triste. Y no sólo yo lo dice, muchos estudios están mostrando como mujeres que pertenecen a la generación Milennial prefiere no decir "soy feminista" aunque defiendan postulados de igualdad y mismo acceso a los derechos en ambos géneros. Esto no pasaría si dijeran "soy ambientalista" porque el ambientalismo no es atacado y descalificado diariamente por ciertos sectores. Pero con el feminismo sí pasa, que lo han hecho una 'mala palabra' aquellos que perciben que es una amenaza contra su status quo (aunque no lo sea).

En primera, el feminismo no busca humillar, ni rebajar, ni maltratar, ni quitarles nada a los hombres, busca emparejar el terreno. No es el lado opuesto del machismo. Eso, en todo caso, sería el hembrismo, el arrebatarle al otro género en una equivocada idea de que con eso se terminan las injusticias para las mujeres. El feminismo busca que mientras unos tienen TODOS los privilegios otras tienen TODAS las desventajas.

Y aunque a algunos les suene extraño decir que el batallar contra el sistema patriarcal podría de hecho beneficiar a los hombres, así es. El sistema patriarcal exige de los hombres que cumplan una serie de conductas (no llores, no muestres lo que sientes, "aguántate como los machos", anda con n mujeres poniendo en peligro tu salud, arriésgate en todo, no importa si hay peligro) y una serie de expectativas y exigencias (trabaja, mantén a tu familia, obtén éxito económico, si no lo haces y eliges otro tipo de vida y camino eres un fracasado).

El feminismo moderno y fundamentado no tiene por qué amenazar al otro género, al contrario, busca trabajar CON los hombres para encontrar una manera en que la otra mitad de la población, sus acompañantes en el camino, ya no vivan situaciones terribles (desde pobreza, desnutrición, baja educación, maltrato físico, violaciones, muertes), así como también sacar a los hombres de roles impuestos y que muchas veces viven sin preguntarse nunca "¿y por qué...?". Por ello varios hombres apoyan el feminismo, porque saben, como lo expuso en este post Gloria Steinem, una activista fundadora de este movimiento, que también les puede traer beneficios.

Por algo multitud de organismos, como la ONU, están apoyando campañas en que los hombres apoyen a las mujeres, como HeForShe, por algo mujeres prominentes, como Sheryl Sandberg, Jefe de Operaciones de Facebook, han creado movimientos como LeanInTogether, pidiendo que ambos géneros trabajen juntos para superar desigualdades, porque se trata de un movimiento no sólo a favor de las mujeres (olvidando o quitándole a los hombres, como incluso algunos quieren aducir), sino de derechos humanos, que todos tengamos los mismos.

Sería interesante que dejáramos de ser tan light en este planeta y verdaderamente nos comprometiéramos y nos arriesgáramos a hablar a favor de las causas justas, no importando que nos digan que son "políticamente incorrectas". Y no, no estoy pidiendo que cambien porque yo lo digo, y eso si eligen cambiar. Pero si creen en algo, que sea lo que ustedes quieren ser pero con la reflexión debida, profundizando en por qué lo hacen, y siendo como ustedes desean pero porque así realmente lo eligieron (sin tampoco intentar atraer a los demás forzosamente a su pensamiento). Pero mantenerse lejos de lo que podría causarles incomodidad porque todo mundo lo ve mal, pues... creo que difícilmente podría causar que haya un avance.

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