¿Privatizar siempre es mejor? El caso de Estados Unidos





Hoy por la mañana comencé a leer mi lista de sitios de noticias y blogs que reviso habitualmente y me encontré con un post en Eduardopolis que discute el asunto de la Reforma Energética, que actualmente está en discusión en la Cámara de Senadores, para posteriormente pasar a la de Diputados.

Como bien dice Eduardo, aunque las empresas privadas gozen de mejor prestigio que las empresas públicas, el caso es que no siempre es así. Les recomiendo ampliamente lo lea, pues expone de hecho argumentos y situaciones de mal manejo y corrupción que aplican no sólo en su zona, sino en todo México.

Su publicación me hizo recordar datos que leí recientemente acerca de las experiencias vividas por el país que podemos decir es el ejemplo máximo del capitalismo: Estados Unidos. En ese país pareciera que todo lo que sea empresa privada es un ejemplo de buen servicio, eficiencia, ganancias, aportaciones a la comunidad, etc. Pues resulta que no.

En estas historias de horror de privatización en ese país se muestra que las cosas pueden salir muy mal, incluso en un país donde se supone existen múltiples regulaciones y las leyes funcionan mejor que en uno como el nuestro, donde el sistema de justicia dista mucho de ser perfecto.

Algunos ejemplos:


  • En el condado de Los Angeles una firma llamada Wings of Refuge (Alas de Refugio) colocó a niños en proceso de adopción en hogares abusivos donde eran golpeados y encerrados por días.
  • En Indiana,se contrató a IBM para correr su programa de ayuda de alimentación (food stamps), empresa que arruinó todo al sacar de la lista a miles de personas que tenían este derecho, incluído una monja anciana a la que se le negó la ayuda porque no pudo acudir a una entrevista, pues estaba hospitalizada con cáncer.
  • Trabajadores de cafetería de una escuela en Nueva Jersey vieron su salario recordado 4 o 6 dólares, lo cual al final del mes resultaba en que tenían que trabajar enfermos (no tomarse ese día) de modo que pudieran pagar su renta.
  • En Denver se contrató a una compañía portuguesa para manejar un camino de cobro por 99 años. La firma evitó que se construyera un camino sin cuota cercano, citando lo que la ciudad le había prometido en el contrato. De esta forma, la ciudad no podrá construir nuevos caminos cerca por un siglo a menos que le dé una amplia compensación al operador de la carretera pagada.
  • Una empresa en Nuevo México que se encargaba de grabar las juntas de la comisión de la ciudad se negó a darle esas cintas al público pues "eran propiedad privada".
  • Dos tercios de las prisiones de Florida han fallado en el requisito de ser al menos 7 por ciento más baratas que las prisiones que maneja el estado. En la mitad de los casos cuestan más.
  • Y el caso más terrible es el que ocurre en 65 por ciento de las prisiones privadas en todo el país. Debido a que existen cuotas mínimas de internos para que la prisión dé ganancias a quien los maneje, el estado o ciudad en la que están ¡deben encontrar prisioneros para que esto ocurra! 

Privatizar no es la panacea. Que Pemex, CFE o cualquier empresa pública termine en manos privadas sólo servirá si se otorgan concesiones o contratos con el beneficio del público como prioridad, con medidas de transparencia en el manejo de la empresa, para garantizar que un bien público no está trayendo buenas ganancias solamente a quien se ostenta como dueño.

En lugar de pensar en privatizar lo que no les sirve ojalá tuvieran la valentía de ir terminando con vicios y corrupción que existen actualmente en las empresas públicas, si no, pregúntenle a la hija del líder del sindicato de Pemex cómo se paga sus viajes y lujos actuales. El problema es que, gracias a pactos seguramente inconfesables, esta pregunta a los verdaderos beneficiarios del petróleo nunca se hará.

blog comments powered by Disqus
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Perfil de Detrás de Mi Cristal en Google+