El domo





Foto: Flickr / Aloud..
Imaginen que hay una población que vive bajo un domo. Siempre ha vivido así, tienen suficientes recursos, productos y servicios (y aire, obviamente) para sobrevivir. Nunca han tenido necesidad de salir de ahí y, obviamente, aunque lo tuvieran, el domo se los impide, pero no es motivo de molestia o angustia.

Sin embargo, el domo, sin que ellos lo sepan, no deja pasar todos los espectros de luz, por lo cual viven bajo una eterna luz, digamos, de tono rojizo, que consideran normal.

De repente alguien del exterior del domo llega, se comienza a comunicar con ellos (por radio, con carteles, como quieran) y tras varias pláticas descubre que los habitantes del lugar sólo ven un color. El visitante les explica que hay varios espectros más y que se están perdiendo de presenciar diferentes maravillas por el domo, que quizá haya alguna forma de, si no de salir, corregir esa situación.

En un mundo "lógico", ¿cuál cree que debería ser la reacción de esos habitantes? ¿Decir "interesante, probemos lo que dice el visitante", "analizaremos lo que nos dicen y trataremos de comprobar su veracidad" o "fuera de aquí, intruso, tratas de arruinar nuestra maravillosa luz roja, la amamos y claro que no hay ninguna limitación en lo que vemos"?

Es curioso, pero esta metáfora a veces sucede en el mundo real cuando le presentas a alguien más no el que cambie totalmente su entorno (o su idea) por algo que tú estás experimentando (salir del domo), sino simplemente cuando le abres la posibilidad de que vea más allá, sin cambiar nada (tratar de ver los demás ya experimentamos y quizá le agrade lo que ve).

La reacción que muchos nos encontramos es "¿qué te ocurre, qué te pasa, por qué tratas de hacerme modificar mi opinión (o mi forma de vida), por qué vulneras mi libertad de expresión, mi libertad de elegir qué ver o qué creer?". Lo único que siempre se me ocurre decir (o pensar, cuando sé que ni siquiera eso escucharán esas personas) es "increíble".

Es interesante como la gente rápidamente se siente amenazada aunque quizá les estés diciendo solamente que exploren más allá de lo que ven en ese momento. Muy raro cómo les imposible intentar ver las cosas de otra forma a como siempre las han visto, cuestionarse un poco a sí mismos.

Tal como lo dice también Enrique Gánem, cuyo programa "El Explicador", por desgracia, cancelaron pero que sigue transmitiéndose en podcast, no se trata de que le crean a él o a los científicos eminentes, sino de que uno mismo cuestione sus creencias, por qué x idea es o no real, o al menos fundamentada, por qué ha de dar por cierta la palabra de x persona sólo porque es "muy famoso" o "una autoridad en la materia" (las autoridades en la materia también pueden equivocarse).

En todas las épocas ha habido personas que cuestionan las ideas imperantes, desde la tierra plana, continuando con que era el centro del sistema solar y otras. Yo me pregunto si no hemos aprendido nada desde entonces. Si al dejar el conocimiento o las ideas estáticas, al no cuestionarnos, al no ver la opinión del otro (y analizarla, buscar su posibilidad, su veracidad, su fundamento) no nos estamos perdiendo de ver otros espectros que nos podrían dar más luz para crearnos una opinión (la que queramos, pero al menos con más datos).

Así es la situación y así son las cosas. Aplica a todo, claro, hoy en día a la coyuntura política en México, pero sin duda hay quien todo lo ve así, estático, sin posibilidad de cambio y se instala en la comodidad de no cuestionar nada. Ojalá que les vaya bien.

blog comments powered by Disqus
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Perfil de Detrás de Mi Cristal en Google+