De niñas pobres rubias y racismo






Hace semanas corre por Facebook principalmente la foto de una niña rubia de ojos claros (verdes, al parecer) con un texto del más asqueroso racismo que he visto en mucho tiempo.

Resulta que al "buen samaritano" que tomó la foto le pareció "raro" que una niña rubia y de ojos claros estuviera pidiendo limosna en un crucero de Guadalajara. También añadía este mismo personaje que los padres no eran para nada parecidos a la niña (genial su científica evidencia, claro) y que quizá era trata de menores.

Tan sonado fue el caso que llegó a los medios nacionales e incluso internacionales y a nuestras eficientes autoridades, quienes procedieron a (adivinen) ir por la niña, la madre, meter a ésta a la cárcel dos días e interrogarla (con qué pruebas reales, quién sabe) y meter a la niña a un orfanato (presuntamente por explotación de menores, por ponerla a pedir limosna, pero yo dudo mucho que ésa fuera la motivación real.

Me pregunto, ¿cuán hipócritas somos en este país? ¿Cuánto tiempo más negaremos que el racismo es una cosa real, presente en nuestras expresiones diarias y en nuestras acciones? ¿Que las autoridades padecen justo la misma enfermedad (aún cuando nuestra policía, mandos medios, altos mandos y gobernantes son todos ellos, independientemente del color de la piel y otros rasgos físicos, mestizos)?

Lo que debía preocupar, indignar y mover a la acción a ciudadanía y autoridades es el hecho que hay niños de todas las edades y perfiles pidiendo limosna, trabajando y perdiendo su infancia en las calles, todo para sobrevivir.

Pero claro, lo más importante es no dejar que niños de buena apariencia estén en las calles, ¿cómo? Los demás, los de piel morena, los que provienen de algún pueblo indígena, son más fáciles de ignorar, pero cuando alguien de otro perfil racial se nos pone enfrente es menos fácil cerrar los ojos (leáse con total sarcasmo).

Que muchos no tenemos autoridad para hacer otra cosa que darle al menos comida o ropa o zapatos a esos niños, cierto, pero al menos eso deberíamos hacer y dejar de juzgar de un plumazo y sin la menor base a los padres de una niña que ni siquiera sabemos su historia familiar, procedencia, antecedentes (incluso en esas zonas existen la nada afortunada frase "güera/o de rancho", niñas y niños que son rubios quizá porque en algún momento los genes de españoles, italianos y demás extranjeros que vivieron y viven ahí sigue presente y en la mezcla genética del lugar).

Ojalá dejáramos de ver según la apariencia y el color de la piel, como decía una canción, "be color blind, don't be so shallow" (sé ciego al color de la piel, no seas tan superficial).

Y ojalá las autoridades usaran otro criterio para reaccionar que el rumor y lo que la masa dice en una red social para tomar medidas ante un caso así. De otra forma, seguirán haciendo los mismos ridículos de siempre.

Los engendros de la reforma educativa






La Reforma aplicará en kínder y los primeros 3 años de primaria.
Foto: Flickr /  Foundation Escalera

















En estos días hemos estado escuchando (a pesar de que la atención ha estado centrada en temas tanto relevantes, como la resolución del TEPJF sobre las elecciones, o menos importantes, como los Juegos Olímpicos) noticias variadas sobre la Reforma Integral de la Educación Básica.

Estos cambios, entre otros aspectos, incluirán el hecho que en primero y segundo año de primaria no habría alumnos reprobados, sino que se procurará pasar al niño al siguiente grado y, en situaciones especiales y sólo con la aprobación de los padres, se dejará al niño en el mismo que cursó si se considera necesario. Esto no se podrá hacer por segunda vez, es decir, si nuevamente el alumno o alumna en sus evaluaciones no demuestra que haya aprendido como para pasar al siguiente año, tendrá que repetirlo.

Este tipo de nuevas medidas ha causado preocupación en varios sectores, tanto padres de familia, empresarios, analistas, etc., considerando que si se aprueba a los niños y se les quiere dar atención especial en el siguiente año para que se pongan al corriente con los demás, quizá no sea posible que esto ocurra, arrastrando el alumno un retraso que quizá pueda afectarlo en el futuro, incluso al momento de escoger preparatoria o universidad.

Y como para comprobar los problemas que puede tener en la práctica estas nuevas reglas, llegó a mis oídos un caso que considero preocupante. Una persona que se enteró de la situación me contó el caso de una escuela de la cual tiene conocimiento, donde por un lado no se sigue un lineamiento y por otro la nueva regla impide darles solución a un problema en un salón de clases.

En la escuela, ubicada en la colonia Santa María La Ribera, a pesar de que en los lineamientos de educación primaria se establece que en cada grupo puede haber hasta 3 niños con problemas de desarrollo o capacidades diferentes, tienen un grupo de segundo grado con 11 niños (la mitad del grupo) en estas condiciones, en total violación de los lineamientos.

Además, de acuerdo a la fuente (quien prefirió el anonimato, pero está plenamente identificada por la autora de este blog y tiene conocimiento directo del caso), los padres de algunos de estos niños se niegan a que reciban atención, puesto que no creen que tengan alguna necesidad especial o, aún con un diagnóstico previo, no han sido llevados a tratamiento. Esto incluso aunque se les ha ofrecido ayuda gratuita en una clínica en la cual les dan atención y medicamentos.

Además, a causa de las nuevas reglas, los padres se negaron a que los niños repitieran el primer grado de primaria, aún cuando algunos de estos alumnos ni siquiera saben leer.

Esta situación provoca hasta el momento que no se atienda a los niños de forma adecuada, tanto por la profesora del salón, que, aún con todo su esfuerzo, se encuentra obviamente rebasada al contar con tantos niños en esta situación, como al no poder dárseles el diagnóstico y tratamiento que sin duda requieren niños con capacidades especiales.

Es de cuestionarse si las autoridades educativas desconocen el caso de cerca o simplemente han preferido que siga como está debido al posible conflicto que puede ocurrir con los padres. La pregunta es ¿qué les hará mejor a los niños a la larga? ¿A la sociedad que tendrá que encargarse de ellos para que tengan una vida plena? Es un caso delicado, sin duda, y puede haber situaciones especiales que quizá impidan que los padres lleven a los niños a donde puedan atenderlos y diagnosticarlos, pero habrá que preguntarse si las autoridades no deben ayudar en esos casos y no esperar a que todo se resuelva "por sí mismo".

El SNTE, la CNTE, la SEP y el reparto de culpas






Foto: Flickr / Christos Tsoumplekas (Back again!)
Ustedes no están para saberlo pero odio las juntas escolares. Y es que muchas veces sucede lo que en muchas juntas: muchos rodeos para que en los 5 últimos minutos se llegue a la conclusión (lo que se va a pedir, lo que se necesita, el objetivo de la junta).

Pues hoy me tocó una de las juntas escolares más bizarras a las que he asistido. Para empezar, nos citan a la hora de entrada de la escuela de uno de mis hijos (9:00 a.m.) con calidad de urgente a "junta informativa" a las 11 a.m.

Yo tenía trabajo, no planeaba ir sino pedir informes después, pero resultó que liberé el trabajo antes de lo pensado y acudí a ver de qué se trataba.

Pues bien, nos recibe la directora de la escuela y nos dice que la Supervisión Escolar pidió con calidad de urgente que nos presentara "un DVD" con información sobre la postura de los profesores porque "no todos se niegan a la evaluación como dicen los medios". Y porque ellos sí quieren trabajar y hacer las cosas "no como los de la CNTE".

La maestra entonces nos pide a todos los papás que fuimos que "disculparan la premura" pero que era "necesario" y que "de hecho la Supervisión quería que los citara el sábado" (nótese el "favor" que nos hizo citándonos entre semana).

Entonces procede a mostrarnos un video que inicia con "todos los días se realiza un proeza en este país, la proeza de la educación" y a mostrar cómo la educación ya logró cobertura universal en el nivel primaria y se acerca a ello en nivel secundaria, entre otros logros de los educadores (por extensión, del sindicato).

Y así siguió el video, diciendo, con testimonios varios, que no había una oposición a la evaluación, sino a que se hiciera sin tomar en cuenta los demás factores que imperan en la educación, como el 52 por ciento de pobreza en México, la falta de presupuesto, que aunque se le da 5.7 del PIB en México, los países con los que nos comparamos en nivel educativo reciben eso y más, que el presupuesto se va en sueldos pero no sólo de profesores, sino de toda la cúpula burocrática de la Secretaría de Educación, lo que han hecho los profesores con pocos recursos, lo que ha hecho el Sindicato para autoevaluar a los maestros y abrirse a que los padres participen, en fin.

Después de 40 minutos de video nos dan un cuestionario (obligatorio) donde teníamos que escribir nuestros datos y luego contestar preguntas como "¿qué le parece la educación en México?", "¿quién cree que tiene más responsabilidad en cómo se encuentra?", etc, etc.

Aclaro, yo no estoy en contra del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, tampoco siquiera en contra de la CNTE a pesar de que diario nos receten en la televisión con el spot que afirma que "el SNTE no es lo mismo que la CNTE" y "nosotros sí trabajamos, ellos no". Me parece que el problema de la educación es sistémico, que hay muchos actores en esto, que no hay un responsable únicamente y que ponerse en el papel de la víctima y los demás sectores de los victimarios no es buscar soluciones, es buscar culpables.

Bien dicen que para solucionar un problema lo primero es definirlo. Mis respetos para todos esos profesores que efectivamente tienen que trabajar en condiciones terribles, sin presupuesto, como mejor pueden, que aún así tienen vocación y quieren a los niños, se les reconoce, pero un diálogo no se logra cuando buscas culpables, sino cuando tratas de enfocarte en el problema que tienes enfrente y qué se necesita para resolverlo.

Aprovechar un problema para generar simpatías (quién sabe si con fines electorales) hacia cierto sector se me hace hipócrita. Sin embargo, a eso fuimos sometidos hoy. Afortunadamente algunos papás protestaron, en mi caso preferí no discutir algo que yo sé que en ese estado mental en el que estaba esa directora nunca lo entendería (porque tampoco tengo nada contra ella, incluso aunque también esté en el papel de sólo ver su punto de vista y no el problema frente a ella).

Ojalá nos pusiéramos (en todos los ámbitos, no sólo en el educativo) a buscar soluciones que sean plausibles, sin importarnos de qué bando es el otro, con qué sindicato está, si antes ha cooperado o no, cuánto puede aportar, sino respuestas YA. No puede ser que sigamos en el mismo pantano de problemas porque todos nos la pasamos culpando al otro de habernos hundido en él.

El domo





Foto: Flickr / Aloud..
Imaginen que hay una población que vive bajo un domo. Siempre ha vivido así, tienen suficientes recursos, productos y servicios (y aire, obviamente) para sobrevivir. Nunca han tenido necesidad de salir de ahí y, obviamente, aunque lo tuvieran, el domo se los impide, pero no es motivo de molestia o angustia.

Sin embargo, el domo, sin que ellos lo sepan, no deja pasar todos los espectros de luz, por lo cual viven bajo una eterna luz, digamos, de tono rojizo, que consideran normal.

De repente alguien del exterior del domo llega, se comienza a comunicar con ellos (por radio, con carteles, como quieran) y tras varias pláticas descubre que los habitantes del lugar sólo ven un color. El visitante les explica que hay varios espectros más y que se están perdiendo de presenciar diferentes maravillas por el domo, que quizá haya alguna forma de, si no de salir, corregir esa situación.

En un mundo "lógico", ¿cuál cree que debería ser la reacción de esos habitantes? ¿Decir "interesante, probemos lo que dice el visitante", "analizaremos lo que nos dicen y trataremos de comprobar su veracidad" o "fuera de aquí, intruso, tratas de arruinar nuestra maravillosa luz roja, la amamos y claro que no hay ninguna limitación en lo que vemos"?

Es curioso, pero esta metáfora a veces sucede en el mundo real cuando le presentas a alguien más no el que cambie totalmente su entorno (o su idea) por algo que tú estás experimentando (salir del domo), sino simplemente cuando le abres la posibilidad de que vea más allá, sin cambiar nada (tratar de ver los demás ya experimentamos y quizá le agrade lo que ve).

La reacción que muchos nos encontramos es "¿qué te ocurre, qué te pasa, por qué tratas de hacerme modificar mi opinión (o mi forma de vida), por qué vulneras mi libertad de expresión, mi libertad de elegir qué ver o qué creer?". Lo único que siempre se me ocurre decir (o pensar, cuando sé que ni siquiera eso escucharán esas personas) es "increíble".

Es interesante como la gente rápidamente se siente amenazada aunque quizá les estés diciendo solamente que exploren más allá de lo que ven en ese momento. Muy raro cómo les imposible intentar ver las cosas de otra forma a como siempre las han visto, cuestionarse un poco a sí mismos.

Tal como lo dice también Enrique Gánem, cuyo programa "El Explicador", por desgracia, cancelaron pero que sigue transmitiéndose en podcast, no se trata de que le crean a él o a los científicos eminentes, sino de que uno mismo cuestione sus creencias, por qué x idea es o no real, o al menos fundamentada, por qué ha de dar por cierta la palabra de x persona sólo porque es "muy famoso" o "una autoridad en la materia" (las autoridades en la materia también pueden equivocarse).

En todas las épocas ha habido personas que cuestionan las ideas imperantes, desde la tierra plana, continuando con que era el centro del sistema solar y otras. Yo me pregunto si no hemos aprendido nada desde entonces. Si al dejar el conocimiento o las ideas estáticas, al no cuestionarnos, al no ver la opinión del otro (y analizarla, buscar su posibilidad, su veracidad, su fundamento) no nos estamos perdiendo de ver otros espectros que nos podrían dar más luz para crearnos una opinión (la que queramos, pero al menos con más datos).

Así es la situación y así son las cosas. Aplica a todo, claro, hoy en día a la coyuntura política en México, pero sin duda hay quien todo lo ve así, estático, sin posibilidad de cambio y se instala en la comodidad de no cuestionar nada. Ojalá que les vaya bien.

Josefina Vázquez Mota y el falso feminismo





Foto: Flickr / Bea 2.0


Josefina Vázquez Mota ha tratado de aprovechar el hecho de que es la única mujer candidata a la Presidencia en esta contienda electoral para atraer votantes, sin embargo, en mi opinión sólo se ha centrado en cuestiones más bien "mujeristas" que realmente "feministas".

Me explico. Coincido totalmente con estos dos artículos aparecidos en SinEmbargo.mx y en Pulso Ciudadano donde se analiza extensamente por qué Josefina Vázquez Mota (y la otra candidata relevante en el PAN, Isabel Miranda de Wallace) son mujeristas y no feministas.

En mi opinión, el equipo de la candidata del PAN a la Presidencia parece pensar que posicionándose como la candidata maternal y con faldas "pero con los pantalones bien puestos" va a ganar a las mujeres que votarán en  las elecciones del 1 de julio, pero se les olvida que al adoptar papeles tradicionalistas para las mujeres está excluyendo a todo un amplio rango de sus congéneres que no son ni madres ni se viven a sí mismas como mujeres tradicionales.

Por otro lado, al poner como su ventaja mayor el ser mujer (como si ser mujer implicara que será mejor que los candidatos hombres) está también retrocediendo en gran medida en la que es la lucha de muchas feministas (que no mujeristas) de pedir únicamente equidad en el trato, equidad al ser evaluada en un empleo, por ejemplo, al ser compensada de igual forma que a un hombre por trabajos similares y de pedir respeto a su condición humana y a sus derechos tal como le sucede a un hombre.

Cuando Vázquez Mota se pone a defender o implica que ser mujer es mejor que ser hombre cae en lo mismo que hacen los machistas que aducen que una "vieja" no sirve más que para estar en la cocina y en su casa, tener hijos y llevar su papel tradicional de "ama de casa". Pero ella lo hace al revés, ser mujer ya es suficiente para que la consideren, sin tomar en cuenta sus logros reales, medibles y cuantificables en su carrera política, sus propuestas para la Presidencia y su claridad mental y de actuar, que debería ser lo más importante, no si por accidente genético es mujer y no hombre.

Igualmente, cuando se pone en el papel de la mujer que como una madre cuidará a la sociedad mexicana al igual que cuida a su familia se le olvida que muchas mujeres han luchado por años para precisamente erradicar la idea que el ÚNICO papel digno que puede hacer una mujer en el mundo es ser madre, que es su destino y que para algunos no puede siquiera elegir cuándo (si es que alguna vez) y con qué frecuencia tendrá este rol.

En definitiva, y eso sólo cubriendo lo más sonado sobre el tema que ha dicho la candidata, a mi parecer, a las mujeres realmente femenistas y no "mujeristas" como la candidata poco podría atraerles su candidatura. A mí, por ejemplo, dénme mujeres fuertes, como una Hillary Clinton, una Ángela Merkel, una Dilma Rousseff (no una "Chepina,  mamá de los pollitos") que reivindiquen que las mujeres podemos tener papeles relevantes en la sociedad de acuerdo a nuestras capacidades.

Ni siquiera me meto en temas polémicos como el aborto y la contracepción en todas sus variantes, incluyendo la de emergencia, y si las candidatas mujeres (en todo el país) deberían estar a favor o en contra. Simplemente pido que los candidatos no se queden en la superficialidad de los temas y en su torrecita de cristal y revisen qué situaciones viven todos sus votantes, en este caso, ese 50 por ciento de la población que vive muy diferentes realidades de acuerdo a la zona del país donde están.

Observando las elecciones en línea







Siempre, como mexicanos, parece que hemos considerado que la democracia es la posibilidad de poder votar por x candidatos cada cierto tiempo y después olvidarnos de todo lo que tenga que ver con política.

Al parecer, el sólo pensar en política es una forma de contaminarse con lo que asociamos con esta actividad: corrupción, amiguismo, enriquecimiento ilícito (es decir, robo), entre otras cosas.

Sin embargo, al contrario que alejarnos de la política lo que como país podríamos hacer es vigilar más de cerca lo que hacen quienes se benefician de esta actividad y exigir resultados por el sueldo que ganan gracias a nuestros impuestos.

Por eso estoy participando en Medios y Ciudadanos, un sitio donde un grupo de colaboradores trataremos de retratar qué está pasando con los actores políticos en medios y redes sociales, cuáles son sus estrategias, dónde se menciona más a un candidato, si se le favorece, si está "dándole la vuelta" a la ley para realizar alguna actividad que no está permitida, entre otros.

Se trata de documentar el hecho, sin ningún juicio al respecto: ¿qué ocurrió?; ¿en qué medio o red social se publicó o tuvo ciertas reacciones?; ¿qué relevancia se le dio al suceso?; ¿en qué forma se presentó?, entre otras cuestiones que se pretende den las herramientas para que cada elector juzgue los hechos.

Todo esto con imágenes, audios y videos (en los casos en que sea posible) para que el lector se entere en forma breve, pero exhaustiva, de lo que está ocurriendo.

Los invito, en definitiva, a visitar el sitio y dejar cualquier comentario. El sitio también tiene cuenta en Twitter: @mediosyciudadan, en Facebook http://www.facebook.com/mediosyciudadanos y en Google Plus http://gplus.to/mediosyciudadanos en caso de cualquier tema que les parezca que se deba tratar, comentario, crítica, etc. Están atentamente invitados.

Por qué no es día de felicitar, sino de conmemorar





Foto: Flickr / Libertinus
Hoy es Día Internacional de la Mujer, y como siempre este día me causa conflicto. No es un conflicto causado por nadie en particular, sino por la forma en que se le da cobertura en medios y en la vida en general.

A muchos les puede confundir, pero "conmemorar" no significa "festejar". Se trata de "hacer memoria o conmemoración", según definición de la RAE.

En ese sentido no es un día para darle flores a las mujeres, felicitarlas y decirles "qué bien que eres mujer". Se agradece la intención, pero no es el caso. El Día Internacional de la Mujer debería ser un día para reflexionar.

Un día para que hombres y mujeres reflexionen en sus actitudes. ¿Crees en papeles tradicionalistas tipo "las mujeres en la casa, los hombres trabajan" porque así lo dicta la sociedad? ¿Pones atención a la opinión de las mujeres, crees que es igual de importante que la de los hombres? ¿Crees que las mujeres son más aptas para ciertas profesiones y los hombres para otras? ¿Consideras que es normal que los hombres le digan a las mujeres en su vida cómo vestirse, con quién pueden salir, a qué hora deben llegar, cuál debe ser su comportamiento? ¿Crees que golpear a una mujer porque "ella lo provocó" está bien? ¿Crees que una mujer que ejerce de forma informada su sexualidad es una (ponga acá un calificativo insultante) y un hombre es "un gran conquistador, fregón, genial, hombre de mundo"?

Es muy sencillo olvidarse y dejarse llevar por la sarta de imágenes estereotípicas que se muestra en medios y se manejan en la cultura (sobre todo culturas machistas, como la mexicana) y creer que "es normal" cualquiera de estas actitudes. Caer, como decimos en un grupo en Facebook en el que estoy, en el feminismo charro: usar frases o tener actitudes que parecen favorecedoras a la mujer pero que en realidad la ponen en una categoría aparte, sin equidad, etiquetándola de forma como jamás se haría con un hombre.

También no hay que olvidar que aunque socialmente ya se piensa hay avances, existen aún varios puntos rojos presentes que NO se pueden olvidar. Desde el hecho que las mujeres ganan de 9 a 12 por ciento menos que los hombres por un trabajo igual, que todavía se les pide examen de embarazo para entrar a trabajar, que exista gran prevalencia de violencia en el noviazgo y doméstica, hasta que en zonas donde la violencia impera, donde existe la pobreza extrema, las primeras afectadas son siempre las mujeres. Si no, basta recordar las muertas de Juárez, la trata de mujeres y otros fenómenos del estilo que pasan en este país.

Y eso, hablando únicamente de este lado del mundo, en que los derechos de las mujeres han avanzado un poco más, pero es necesario pensar que aún hay muchas mujeres en otras regiones que sufren múltiples vejaciones y humillaciones, desde el hecho de no poder salir a la calle sin un hombre, de ir vestida con una burka (cuando se les impone el uso, no si ellas lo deciden usar por religión o cultura, aclaro), de sufrir mutilación genital "para evitar infidelidades" o porque disfrutar la sexualidad es algo que no debería ser permitido para las mujeres según esa cultura.

Y tampoco se trata de sólo hacer alharaca en este día, no es querer quitarles atención a los hombres, no es querer rebajarlos de ninguna forma. Hay, como ya comentaba en redes sociales, Día Internacional del Hombre. Pero si se destaca este día es precisamente porque no hay equidad, aunque en algunas zonas las cosas no sean tan terribles.

Es una lucha común, no es "la lucha de las mujeres". No puede ser que la mitad de la población mundial sea considerada con una humanidad de "segunda categoría". Si de alguna forma se puede conmemorar este día y a la larga generar que no sea necesario es reflexionar de nuestras actitudes, de lo que permitimos en la sociedad y poner nuestro granito de arena (seas hombre o mujer) para educar a las futuras generaciones y generar ese cambio que es, simplemente, justo.

Se extravía joven en Fortín, Veracruz








Actualización: La chica apareció, lo cual nos alegra mucho. Aparentemente había decidido irse con familiares en el puerto de Veracruz por problemas en su casa.

Ya se hizo presentación ante el Ministerio Público según esta nota en un diario independiente (al parecer su aparición es muy reciente, ayer por la noche no había noticias de la chica aún).

Gracias a quien leyó y difundió el post. No está de más tratar de ayudar en estos casos.
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Una conocida me pasó el anterior cartel en un post en Facebook. Considerando que es mucho más posible que llegue a más gente fuera de Facebook, decidí hacer un post al respecto.

De acuerdo al reporte en El Mun`o de Córdoba, María Jazmín Paz Barquet desapareció el pasado domingo 26 de febrero en Fortín, Veracruz (ciudad aledaña a Córdoba).

La chica, de 13 años de edad, salió de su casa, en Colonia Centro, a comprar unas pastillas y no volvió.
Aunque su mamá, Aldebarán Barquet Leyte, buscó a la jovencita media hora después de que saliera, no pudo localizarla.

La chica cursa el 2o. año de secundaria en la escuela Enrique C. Rebsamen de la misma ciudad.

En caso de saber algo, se pide llamar al 01 (271) 7 13 02 83 o al 01 (271) 7 14 14 10.


La nueva intolerancia







Foto: John Fraissinet
En un artículo publicado ayer 21 de febrero en el sitio The Good Men Project (muy recomendable, por cierto), el autor, Brandon Ferdig, comentaba un fenómeno que ha notado que está permeando en la sociedad en Estados Unidos y que me parece que también está ocurriendo en México.

Ferdig explicaba que se enfrascó en una discusión que comenzó inocentemente: un debate con un hombre de mediana edad y su hijo adolescente sobre si la  piratería en Internet podía equipararse o no a robar. Mientras que Ferdig sostenía que le parecía una exageración y poco preciso decir que la piratería era robo, el hombre y su hijo decían que definitivamente la piratería era robo.

Sin embargo, la discusión fue convirtiéndose, de una discusión neutral sobre un tema a una pelea más personal, con insultos, con gritos incluso, hasta que de plano degeneró en acusaciones de que el otro era casi la maldad personificada.

El autor describe cómo llecaron a ese punto: cuando ellos tomaron una postura en el tema, él se sintió ofendido y cuando retaron sus ideas, se sintió incómodo. Experimentó una amenaza proveniente de ellos y reaccionó sin pensar, igual que ellos a su vez lo hicieron con sus argumentos.

Lo importante no era quién tenía razón, sino el fenómeno que se presentó: hoy en día este tipo de reacción es muy prevalente, y el autor afirma que se puede clasificar como "ideologismo".

La mejor manera de definir este concepto es compararlo con cualquier temor que se manifiesta con juicios, prejuicios, desagrado, violencia y sentimientos de incomodidad y de sentirse amenazados por aquellos que son diferentes a nosotros. El ideologismo se parece a cualquier otro "ismo" como el racismo, sexismo y homofobia en que lo que estas ideologías rechazan no es en verdad una amenaza: las mujeres no son una amenaza por pedir igualdad de derechos a los hombres; las personas de otra raza no son una amenaza para la raza predominante en número en x país; ni las personas homosexuales presuponen una amenaza a quienes no lo son.

Sin embargo,  ante ideología diberente hay quien reacciona con la misma fuerza que cualquiera de estas actitudes prejuiciosas. Se trata de una reacción que no es lógica: porque alguien piense diferente y lo exprese el mundo no se acaba, no hay un daño a nadie, no ocurre ninguna injusticia.

Lo único que ocurre es un temor a las diferencias. Y su manifestación muchas veces es tan violenta en su expresión como quien odia, digamos, a los homosexuales. Muchos reaccionan a quien piensa diferente con una etiqueta despreciativa: "ay, es que es un (priísta, panista, perredista, católico, cristiano, evangelista, testigo de Jehová, derechista, izquierdista, reggeatonero, chavo banda, facebookero, tuitero, ponga usted aquí la clasificación que quiera)".

jY los medios lo alientan. Parece que el calificativo y la crítica a otros por comportarse de x forma son comunes y no lo menos frecuente, como debería ser. Teóricamente deberíamos ver, escuchar y leer las opiniones o posturas de los que transmiten las noticias pocas veces y bien etiquetadas como eso, como opinión o postura. Pero no, vemos más opiniones mezcladas con noticias que lo que deberíamos.

El temor es algo que predomina en cómo los medios retratan la realidad. Y es con temor que buscan influir, según su agenda, en quienes los ven. Por poner un ejemplo, pero no es el único tema en que lo hacen así: "Tal partido está asociado a tal práctica terrible, por lo tanto, hay que pensar bien si vas a elegirlo para gobernar" parecen gritarnos tanto directa como indirectamente.

Y lo peor es que caemos. Nos dejamos llevar por la reacción visceral, por esa falta de reflexión y nos lanzamos a donde nuestras emociones nos digan, sin pensar, sin darnos cuenta que si acaso (porque a veces no es así) el otro busca provocarnos, nosotros estamos tan mal como ellos si nos dejamos provocar.

Concuerdo con el autor que lo mejor que nos queda hacer es notar esa intención o notar la reacción visceral del otro a nuestros argumentos y evitar, a toda costa, caer en lo mismo. Porque el temor nubla la mente y no es posible llegar a ningún resultado útil para todos sin una reflexión profunda de la realidad, con datos, con hechos, no con ideas y buenas intenciones. Ojalá todos aprendieramos esa lección.

Aprender a debatir







Foto: Flickr / Aislinn Ritchie

Estamos en una época en que, lo queramos o no, viviremos en medio de debates. Y no, no hablo solamente de aquéllos que protagonizarán los candidatos a cualquier puesto de elección popular, sino los que se van a vivir seguramente en muchos de nuestros círculos cercanos: la familia, en el trabajo, en alguna reunión de padres de familia de la escuela, con amigos y conocidos.

La época electoral puede volverse un momento donde se generan discusiones por obvias razones: nuevamente grupos políticos (los partidos) a través de los candidatos a cada puesto tratarán de convencernos de que tienen "la fórmula" para mejorar la situación del país, para hacerlo crecer, para no sólo evitar que empeore la situación sino que mejore y salgamos de los problemas que nos aquejan.

Sin embargo, el asunto es que creo que la mayoría a veces ve la política, en primer lugar, como algo ajeno a nosotros, como algo en lo que no tiene forma de participar más que tomando un "gallo" y apostando por él, y en segundo lugar, igualándola a una especie de justa deportiva en que uno gana y otro pierde. El problema que no es así, en esta contienda, si se elige sin analizar todos los factores, el que pierde es México.

Por eso es importante, a mi parecer, hablar sobre política, sobre los contendientes, sobre qué ofrecen, sobre su plataforma, sus habilidades, pero sin apasionamientos. Comprender que cuando alguien dice "la idea de Fulanito Candidato de Tal" me parece absurda porque..." no es un ataque a la persona que cree en Fulanito, sino a la forma en que está pensando resolver lo que ocurre en el país.

Igualmente, que un asunto son las bromas que se puedan realizar dirigidas hacia los candidatos (que, finalmente, todos hoy en día tienen bastantes defectos que tomar con sentido del humor) y otra es lanzar cual dardos el máximo de insultos a x contendiente tratando de hacer perder la paciencia, enojar o humillar a la persona con la que estamos discutiendo las propuestas.

No creo que se trate de ganar un argumento, creo que se trata de encontrar las mejores soluciones, a menos que para cada uno de nosotros elegir bien sea secundario, enfrascarse en luchas de quién argumenta mejor y gana y, si no es así, tratar a la otra persona con desprecio o incluso dañar la relación con ella, es de una inmadurez emocional que no nos deja nada bueno a la larga. Ojalá todos lo comprendamos.

Indignación vacía









Hoy en redes sociales, pero particularmente en Twitter, el video de un hombre, identificado como Miguel Sacal, que de forma por demás prepotente golpea a un empleado del edificio donde vive, causó indignación.

La nota apareció en Milenio y cuenta un hecho ocurrido el pasado 8 de julio de 2011 en las Torres Altus de Paseo de las Lomas, en México, D.F., que inició cuando al hombre, enojado porque el empheado se negaba a cambiar la llanta de su automóvil o darle un gato por no ser parte de sus tareas, primero lo insulta y luego lo golpea reiteradamente hasta que otros empleados lo detienen.

El hombre se retira un momento para hablar por celular, según cuenta el video, con el administrador del edificio y después regresa a darle algunos golpes más al empleado, que en ningún momento se defiende y permanece arrinconado incluso en la segunda ocasión en que el hombre lo agrede.

Es natural el enojo que causa ver a alguien sin duda privilegiado tratar así a un trabajador. Sin embargo, estoy de acuerdo con lo expresado por @eduardopolis en Twitter: la indignación es una emoción vacía si unido a la condena no comanzamos a reflexionar y tratar de cambiar "a la persona en el espejo" y así modificar la sociedad.

Quizá muchos de nosotros no somos empresarios millonarios como el dichoso Sacal, pero ¿cqántos de nosotros no hemos tenido actitudes despreciativas a personas con menos recursos que nosotros? ¿Cuántos no hemos menospreciado a alguien por ser diferente a lo "normal" o de diferentes ideas e incluso con nuestra actitud, de palabra o incluso de obra los maltratamos?

El caso Sacal no es un caso para criticar y luego seguir nuestro camino. Es un caso que debe mover a dos cosas: no al linchamiento (no tomarse la justicia por propia mano en ninguna forma, como algunos políticos incluso, como @ausdenRuthen, promueven, sino a la exigencia de justicia para la persona agredida y que la autoridad reaccione y castigue como se debe sin importar quién sea el agresor.

Dentro de este linchamiento ha habido, incluso, quien condena a Sachal por su ascendencia judía. Esto nos rebaja a su nivel, porque aunque no lo reconozcamos así, el racismo es otra forma de desprecio al que es diferente y tan reprobable como la violencia que mostró este sujeto simplemente por su posición económica.

En segunda, el hecho debe movernos a analizar y preguntarnos: ¿he sido intolerante con alguien?; ¿insulto a los demás por la preferencia sexual, la religión, la tendencia política, el género, el grupo étnico, la profesión, la raza?; ¿mi sensibilidad con gente menos privilegiada es tan poca como la que demostró Carlos Talavera, ex funcionario de la Sedesol, con las indígenas que atendía y de las que expresó que "olían mal", "lo suyo no era la higiene", entre otras cosas?; ¿presumo lo que tengo y hasta lo que no con tal de dejar a otros humillados y sentirme mejor conmigo mismo?

Porque si no lo hacemos así todo queda en golpe de pecho, en señalar con el dedo y como dicen los católicos, "ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el ojo propio" y, en última instancia, sigue generando que completos imbéciles como el que en esta ocasión captaron en video abunden en nuestra sociedad. Y ése es el tipo de personas que menos necesitamos.

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