Tolerancia religiosa, ¿posible en México?

De acuerdo a un artículo en el New York Times, una encuesta entre estadounidenses encontró que más del 70 por ciento de ellos cree que la gente con diferente religion a la suya podría tener vida eterna.

Esta encuesta me hace pensar que es bueno que en estas épocas (y siempre) haya tolerancia hacia otras religiones, aún si esto ocurre en otro país. Pero también me hace reflexionar que en México la tolerancia no parece ser un asunto muy popular.


En México, desafortunadamente, uno se encuentra más señales de intolerancia religiosa que de gente con mente abierta. Por ejemplo, cada cierto tiempo Testigos de Jehová tocan a mi puerta tratando de convertirme a su religión. ¿Por qué? ¿Es tan malo para ellos que haya personas con diferentes puntos de vista, diferentes maneras de pensar acerca de un Poder Superior o incluso pensar que no hay Poder Superior?


Yo respeto sus creencias, los he escuchado antes, pero lo que me molesta es que no son capaces de hacer lo mismo con mis creencias. También respeto cualquier otra religión, pero en México cuando uno dice que tienes una diferente creencia que la predominante, catolicismo, es probable que la persona o personas que te escuchan traten de cambiar tu punto de vista.

¿Es mucho pedir que, si yo respeto cualquier otra religión y las creencias que conlleva, ellos respeten las mías? Algunas veces creo que esto es imposible. Y me hace pensar que en general parece ser que muchos mexicanos son intolerantes con las diferencias. Parece que quisieran que todos fuéramos iguales, pero la ironía es que hay muchos Méxicos: el México pobre, el México rico, el México educado, el México analfabeta, el México mágico, el México feo, el México hermoso y turístico, el México inseguro.

No podemos ser todos iguales, no somos un cliché. A los mexicanos les molesta cómo nos ven en otros países, por ejemplo, como gente que aún se viste de 'charra' y usa caballos, un México rural nada más, un México donde siempre hay alguien durmiendo bajo un nopal.


Pero al mismo tiempo quieren que todos piensen y actúen de la misma forma. ¿No es esto incongruente? Desearía que aprendieran y pensaran lo mismo que la gente en la encuesta que reporta el New York Times: que es posible que las cosas buenas le pasen a la gente buena, sin importar en qué crean.

¿Buen servicio al cliente? En México no existe

De verdad es sorprendente que en este país el cliente sea lo último en las prioridades de las empresas, sobre todo las que tienen una mentalidad 'tradicional', como los bancos.

Estoy hablando específicamente de Banamex. No sé si su capacitación a la gente que atiende su línea de ayuda al cliente esté fallando o sea que encontrar gente buena en atención al cliente sea extremadamente difícil, pero de que he tenido experiencias de locura llamando a su línea telefónica es un hecho.

Hoy fue así como el último ejemplo de lo que es perder tiempo, recursos y la confianza del cliente en un momento. De verdad que me acordé de una famosa llamada de un cliente a AOL, quien se encontró con un representante de Servicio al Cliente que sólo podía definirse como 'esquizofrénico' en sus argumentos.

En mi caso, para cancelar un servicio no sólo tuve que recorrer el consabido menú de opciones, sino también hacer 3 llamadas que totalizaron 27 minutos (afortunadamente sin límite en llamadas locales, si no también ahí perdería dinero).

Cuando por fin me contestó una persona, ésta me comunicó con otra más (una costumbre muy común, que te transfieren de acá para allá) y la que me contestó debe estar en entrenamiento inicial, porque cuando le dije que me quería cancelar, su actitud fue explicarme las '25 ventajas' del producto.

Le expliqué que las conocía puesto que cuando me lo ofrecieron me explicaron todo al respecto, pero no necesitaba el servicio. Fue como si la ofendiera. Enseguida comenzó a argumentar que cómo sabía que no lo necesitaba, sobre todo si no la dejaba explicarme las ventajas. Le dije que no era necesario perder su tiempo ni mi tiempo así y me salió con que 'la dejara hacer su trabajo'. Le pregunté si su trabajo más bien no era atender lo que el cliente le está pidiendo y no supo más que repetirme que el decir las ventajas era parte de su trabajo.

Cuando le dije 'bueno, dígame las ventajas y yo me iré a dar la vuelta por ahí en lo que habla', se enfadó, intentó argumentar más y luego me colgó.

Afortunadamente en la tercera llamada pude por fin contactar con una persona más racional, que me dijo su discurso, pero muy resumido en vista de que estaba decidida, y canceló lo que yo pedía.

Yo no sé si estaba de malas, si de plano si no recitan todo su discurso de ventas los castigan o qué será, pero no creo que esto pueda llamarse servicio al cliente. Pero por supuesto, si los abusos bancarios (asunto más grave que el servicio al cliente) no los solucionan, ¿qué puede uno esperar en el caso del mal servicio?

Lo que me sorprende es que una empresa esté dispuesta a perder dinero (el que les cuesta mi llamada) y recursos (el tiempo que perdió argumentando conmigo en lugar de simplemente hacer lo que le pedía). Alguien debería enseñarles un poco de CRM.

Pleitos y malentendidos

¿Por qué será que, en nuestra relación con la gente, siempre terminamos peleándonos por tonterías?

En la vida parece ser que no te separas ideológica o físicamente tanto de una persona porque tú seas religioso y la otra persona no, o porque creas en el aborto y la otra persona no, o porque la otra persona piensa que la pena de muerte es lo mejor para secuestradores y asesinos y tú no. No, no son cosas profundas las que nos separan (aparentemente) sino cosas tontas y malentendidos.

Si me dieran una moneda por cada ocasión que he visto (o me ha pasado) esto tendría una buena cantidad de dinero ahorrado. Muy pocas veces el motivo de la pelea con alguien ha sido algo importantísimo o profundo desde un principio, casi siempre es algo irrelevante.

¿Por qué? Pues me puse a pensar que esto ocurre porque en realidad los seres humanos preferimos presentar esa 'pantalla' antes que dejar mostrar nuestros verdaderos sentimientos.

Por ejemplo, uno se pelea con el marido, la esposa, la/el compañera/o de cuarto, los papás porque ellos (o uno) no quitan el cabello y residuos del desagüe de la regadera, o porque cambian x cuadro en x lugar, pero hay algo más profundo aparte de esto. Sí, qué mal que no hagas bien tus tareas hogareñas o que andes cambiando cosas, pero siempre creo que hay un más allá.

En el primer caso (la limpieza) quizá es una percepción de que uno sí hace las cosas con cuidado, se toma el tiempo y da lo mejor de sí y la otra persona no lo hace así. En el caso del cuadro, quizá es que percibimos que la otra persona no toma en cuenta nuestra opinión antes de cambiar un entorno que AMBOS comparten, que no está tampoco compartiendo un momento con la persona para hacer cambios en cómo se ve la casa en la que ambos viven.

Cómo terminan estos pleitos depende mucho mucho que al menos una de las dos personas se dé cuenta que el problema no es en sí la limpieza de una habitación de la casa, la colocación  de un adorno, la mascota, el control remoto de la televisión, etc., es lo que emocionalmente está debajo de.

Yo quisiera, de verdad, haber entendido esto antes. Ahora ya lo entiendo y lo analizo en mí misma, por qué me enoja que mi marido o hija -y cuando haga más que balbucear y llorar, probablemente mi hijo- hagan x cosa. Y la manejo más hacia el lado de la emoción que me causó que el otro hiciera x cosa, no por el lado de 'no saliste a tirar la basura', 'dejaste regados tus juguetes', sino más bien como 'oye, ¿podrías echarme un poco más la mano con las pocas cosas que te pido? Me estoy esforzando aquí por tener un lugar funcional y manejable para vivir, también coopera', por ejemplo.

 Definitivamente hubiera sido genial que esto se me ocurriera antes porque quizá no hubiera peleado con gente que no sé, tenía un diferente estilo de hacer las cosas que yo y fácilmente le hubiera encontrado que no estaba enojado por eso, sino porque a lo mejor yo no le daba importancia a x esfuerzo que hacía, o porque teníamos diferente estilo de hacer las cosas y la otra persona quizá lo tomaba como mala onda de uno, o también no me hubiera peleado con alguien más porque hacía cosas locas que me sacaban de onda, sino más bien hubiera sabido (o medio adivinado) el por qué del pleito.

Creo que las relaciones más duraderas de uno son precisamente ésas donde puedes 'clarear el aire' de las cosas que están más allá de los enojos 'superficiales'. Cuando ocurre un malentendido es posible que hables directo con la persona en cómo percibes tú las cosas y que la otra persona también te diga qué sintió o percibió y lo aclares. La gente que va a salir de tu vida (aunque le sigas hablando, por salir me refiero a ya no ser importante para ti) probablemente sea aquella que espera que la bomba explote, o que en el momento no te explique una molestia, o que, aunque uno lo intente, no quiera comunicarse más allá de la molestia 'superficial' o al menos dejarte explicar el por qué tú actúas o hablas de x manera.

A mí, como siempre he dicho, me gusta mucho más tratar de ser claro (sin ofender o culpar, sólo con el fin de saber el por qué de las cosas) pero pues no a todo mundo le parece la mejor vía. Y da tristeza porque, como ya dije, una relación así tarde o temprano fracasa. Me alegra mucho que al menos con mi marido las cosas sean muy fáciles de hablar, de decir, de aclarar y hasta ahora un malentendido no nos ha hecho que nos enojemos mucho tiempo sin acabar aclarándo qué pasó.

Y, al menos para mí, haber sido amiga de mi marido antes que su novia y ser siempre clara en lo que esperaba de él y él en lo que esperaba de mí, así como en lo que podía darle y él en lo que podía darme, es el por qué seguimos estando juntos luego de más 8 años de novios y 6 de casados. Ojalá de alguna forma lo sepa proyectar hacia mis peques y que puedan ser honestos y directos con la gente y también aprendan a ver cuando a alguien no le sale y saber manejar la situación.

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