Vivir en la paranoia

No creo ser la única persona en este país que ha tenido estos sentimientos. El sentimiento de miedo e impotencia de no saber si te tocará un día la 'lotería del delito' y te asaltarán, robarán o secuestrarán o algo peor...

Ahora, no sólo parece tener no que cuidarse las espaldas cuando anda en la calle (y eso que yo nunca he sido una persona ostentosa, muy por el contrario, de todos modos, realmente no tengo que ostentar). A esta situación hay que añadirle también lo que comenta el compañero blogger LCC Adrián (ADN), que ahora hay que cuidarse de a quién añade uno en redes sociales como Facebook, MySpace, Hi5, por mencionar las más populares en México.

Creo que para esto, como para todo, hay que tener unas reglas básicas, las cuales no puso en su post Adrián (a propósito, puesto que trató varios temas de forma resumida, pero sí puso un artículo muy bueno de Milenio) y me tomo la libertad de comentarlas: 1) la obvia, no poner ningún dato personal (teléfonos, dirección de trabajo, escuela o casa, nombres reales de familiares, pareja, personas importantes en nuestras vidas), 2) no ostentar de lo que se tiene y de lo que no se tiene (esto es una tendencia que se me hace hasta tonta, ¿por qué presumir que se tiene x posesión material, sea carro, casas, celulares, en fin, cosas así, realmente no le veo caso y se me hace hasta odioso de las personas que lo hacen, y mucho más cuando se presume de lo que no se tiene, doblemente estúpido, 3) poner los filtros de los sitios sociales para que sólo amigos vean tus datos o a tus amigos, es más, de plano quitar datos que no tiene sentido que estén ahí, y 4) no añadir a cuanta persona nos pida la autorización.

Este último punto es importante. De repente llegan peticiones de autorización de gente más o menos conocida -a lo mejor alguien que trabaja o trabajó con nosotros, a lo mejor el amigo de un amigo, de un amigo-. Con mucho tiento manejaría a quién de estas personas añades, porque no se sabe si son de los que tienen a gente que ni conocen y quizá por ahí podrían filtrarse tus datos (y me ha pasado con ex compañeras de cierto trabajo o parientes lejanos, quienes tienen hasta al perro añadido).

Y por supuesto, a completos y totales desconocidos, aunque sea feo, yo los rechazo de plano. Hoy me tocó que me quisiera añadir un tipo que no tenía ni siquiera amigos (con lo cual podría ser que yo tuviera idea de cómo lo conozco) y cuya única relación conmigo era que está en el mismo país que yo. No es suficiente para mí. A menos que con un mensaje diga: 'Hola, te conozco porque en tal lado y tal otro trabajamos / nos vimos / tenemos tales conocidos comunes'.

Yo en lo personal trato de no pensar en la delincuencia, pero al mismo tiempo creo que no está de más tomar precauciones básicas que a lo mejor nos evite algo terrible.

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